No debía tener mas de 4 años estaba en el jardín y me gustaba asistir a clases, eso me lo decían mis padres. De lunes a viernes y la rutina era la misma, salir temprano de mi casa a esperar encontrar a mis amigos para poder juagar futbol. Siempre era el primero en llegar a mi salón, por esto la profesora me ponía abajar las sillas que estaban encima del puesto por la mañana.
Pero un día fue diferente totalmente, empezando que en la noche no pude dormir, mi mama y mi papa estaban pendientes de mi salud, me sentía sin ganas de no hacer nada, pero finalmente pude dormir. Después a la mañana siguiente era normal que mis padres se alistaran para ir a trabajar y yo para ir al jardín, pero no fue así, mi padre si salió a trabajar, mi mama no, ella me llevo al medico a que me examinaran.
En el hospital nos correspondió esperar un buen rato, para poder que nos atendieran. Finamente entramos al consultorio de el doctor, que nos atendió muy formalmente y me examino para observar cual era la enfermedad. Termino de hacerlo y le comunico a mi madre que tenia varicela, mi madre se sorprendió y arremetió al doctor con preguntas. El doctor le explico los síntomas efectos, consecuencias y cuidados de la enfermedad y dijo que era una enfermedad común en los niños que requería de cuidado.
Salimos de allí, todavía era temprano, eran por ahí las 9:30 de la mañana. Mi mama me llevo a donde una señora que era la que normalmente me cuidaba y mi madre se iría a trabajar. Llegue a donde Rosa, que era la señora que me cuidaba, me senté en una silla, tenia miedo, curiosidad por que no entendía bien lo que tenia. Estaba lejos de las personas, me sentía solo, la gente debió sentir desconfianza de que les contagiara la enfermedad, por esto yo suponía que se hacían lejos, se me ocurrían ideas por que todavía no entendía bien lo que era una enfermedad.